GRATUIDAD, UN DISPARO DIRECTO AL CORAZÓN DE LA CULTURA

Si bien la Constitución de la República del Ecuador garantiza el acceso libre y gratuito a la cultura, cabe preguntarnos, qué ha hecho el ente rector para que esto se materialice?

Tomo como ejemplo el sector al cual pertenezco y me debo, no sin dejar de señalar al resto de sectores hacedores de cultura que están atravesados por la misma problemática. Desde la creación del Ministerio de Cultura y Patrimonio nacieron cientos de festivales y los ya antes existentes encontraron en esta entidad más los gobiernos seccionales sean municipios o prefecturas, el espacio perfecto para poder encontrar recursos para la ejecución de sus actividades, no sólo festivales se vieron beneficiados, sino todas las áreas culturales y proyectos a nivel nacional e incluso internacional.

10 años han transcurrido en los cuales al inicio vimos una cantidad finita de actividades y eventos que cada año iban creciendo, a la par se iba discutiendo la ley de cultura y al parecer había un interés en la participación de la construcción de la misma, pocos años más tarde se empieza a regular el acceso a los recursos los cuales al parecer eran desproporcionados, y a la vez a darle forma y un "mejor ordenamiento" al acceso de los mismos. Las culturas urbanas como nunca tuvieron varios escenarios que convocaban a miles de jóvenes en espacios que empezaban a convertirse en símbolos de su ejercicio.

Pero que hizo que todos estos "mega eventos" empiecen a perder convocatoria y ser criticados por quienes antes estaban agradecidos ?

Nadie absolutamente nadie entendió que detrás de todo esto había un barril de petróleo mayor a 90$ y una mirada paternalista que lamentablemente no construyó una política pública cultural sostenible, la discrecionalidad a esos proyectos empezó a incomodar a los que no tenían acceso ni un buen lobby con quienes determinaban a quién apoyar, y lógicamente esa desproporcionalidad al momento de distribuir los recursos estaba liderada por una falta de claridad en el ámbito cultural, ministros, directores y más respondían a cuotas políticas, más no a la necesidad cultural, mantenían el diálogo y el apoyo bajo la misma lógica, tanto así que los festivales de un día para otro se convirtieron en organizaciones y colectivos, empezaron a encontrar en el cabildeo y la manipulación la forma para acceder a esos recursos, muchos llegaban con gruesas carpetas de su larga trayectoria de productores y hablaban a nombre de la historia del Ecuador y la crisis social, hablaban del CHE y su "amistad" con el amigo del amigo que alguna vez salió a bullas en la central y con eso ya eran "revolucionarios", ahora si deme la plata, o con la bandera de ser pioneros en algún área cultural, mientras otros decían lo mismo.

Al momento que el Estado reduce su inversión  presupuestaria en cultura por varias razones, entre esas su ineficiente gestión, se encuentra con la sorpresa que no construyó nada y que solo entregó y entregó plata a diestra y siniestra, y todavía se pregunta porque los gestores y actores culturales se molestan? si ya no les podían dar lo que siempre se les dio.

Es lógico, y la propuesta de ley de distribución de la riqueza destapó una olla de grillos, durante diez años a nadie se educó y formó para entender que en momento de crisis hay que arrimar el hombro y que esa  distribución de la riqueza requiere haber entendido y comprendido que se necesita políticas públicas sostenibles, que logren nacer y fortalecer el proceso organizativo, hasta el punto que cuando no haya un centavo esa gente pueda sacar un festival o una actividad con una capacidad de gestión clara y solvente, y seguir defendiendo con claridad a quien le apoyó durante varios años, pero NO !! Eso no pasa, no me das plata? pues entonces me convierto en opositor, si me das te defiendo !!

Que podíamos esperar de la ciudadanía ? Es decir del público, si el ente rector, si los gestores y actores culturales no lograron construir eso ( hay honrosas excepciones), el público menos aún iba a responder con claridad, reciprocidad y solidaridad, al final   lo único que se empezó a sostener no eran las políticas públicas sino los bolsillos de los productores, lo cual produjo que los eventos y más cada día vayan perdiendo fuerza y como consecuencia el rechazo de la ciudadanía.

Aquí podemos pararnos de cabeza todos los artistas y dibujar que no vivimos del aire ni de los aplausos, pero eso no es un problema que se deba resolver en ese dialogo barato en redes sociales, el ente rector de cultura hoy tiene un reto importante, y es retomar el diálogo con el sector cultural, identificar los actores culturales y artísticas, y hacer lo que no se hizo bien antes, pero el diálogo debe ser integral e incluir a la ciudadanía, a todos quienes hacen el Sistema Nacional de Cultura y juntos construir una propuesta sólida.

Hay que entender y hacer entender a la ciudadanía que jamás los eventos fueron gratuitos, sus impuestos hicieron posible absolutamente todo, y que si hoy las condiciones económicas del país son distintas, se requiere otro tipo de incentivo para poder seguir sosteniendo el accionar cultural, pedir un aporte diferente, pero con capacidad de análisis y no desproporcionado, y también hacer entender al Estado que su aporte es eso, un APORTE y no por eso deben ser los eventos gratuitos, ningún presupuesto será suficiente para el que hacer cultural, y ninguna actividad o festival es menos o más importantes, todas son importantes.

El reto es inmenso, pero la construcción colectiva fundamental, Estado (porque es su obligación) a través de los entes del Sistema Nacional de Cultura, Gads, gestores, actores culturales y artistas, todos juntos deben generar públicos, es eminentemente urgente eso para así poder activar y dar vitalidad a todo el sector cultural el cual satisfaga las necesidades dignas de su trabajo, y no con favoritismos, la inclusión y descentralización es urgente.

Dicho esto a arrimar el hombro con conciencia y con criterios claros, el discurso extremo de decir que debe seguir siendo gratis todo, así como el que quiere a raja tabla sostener lo que mal han conducido son inválidos, los consensos son prioridad, y eso sí, dejando de lado la queja irrisoria infundada en redes sociales, no alimenta nada, al contrario sigue haciendo que la GRATUIDAD, SEA UN DISPARO DIRECTO AL CORAZÓN DE LA CULTURA.

 Luis Nawel - 06/06/2017

Imprimir

BIGTheme.net • Free Website Templates - Downlaod Full Themes